Dicen que las probabilidades juegan al azar, estamos en una ruleta constante de poder ser atacados por un tiburón, que nos toque la lotería o que nos roben los datos personales.

Con sólo un trimestre de diferencia del 2016 al 2017 aumentaron un 160% los ataques cibernéticos hacia los datos personales de diferentes empresas, haciendo perder o robando más de 2 mil millones de datos. Una cifra muy elevada que se debe intentar reducir al mínimo.

Es por ello que la Unión Europea ha decidido modificar el Reglamento General de Protección de Datos, para tener un mejor control por parte de las empresas y el gobierno, e intentar conseguir que finalicen estos ataques.

¿Cuáles son las consecuencias de un robo de datos?

  • El impacto financiero es el principal problema, haciendo perder una gran cantidad de dinero a las empresas afectadas.
  • Perder tu base de datos con toda la información de los clientes.
  • Perder clientes debido al robo causado.
  • Coste de informar a las víctimas, gastos jurídicos, investigaciones judiciales, etc.
  • Sin olvidarnos de la usurpación de identidad, transacciones bancarias fraudulentas…

La protección de los datos personales de la empresa y sus clientes es un punto muy importante en nuestro día a día y que se tiene que gestionar siempre dentro de la normativa establecida.

¿Todavía no te has adaptado a la nueva normativa? ¡Desde Merlos te queremos ayudar y hacer que llegues a tiempo al cambio!